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viernes, 15 de noviembre de 2013

Empecemos a afinar....



        Ahora que sabemos un poquito más sobre qué es en esencia el ayurveda vamos a traducir esos conceptos un tanto etéreos  a una visión más práctica.

       Se trata de mejorar nuestro estilo de vida para que sea más saludable y agradable, con ayuda de las bases ayurvédicas, y adaptarlo  para que nos proporcione un mayor equilibrio, y por lo tanto salud.

      Lo importante es establecer las rutinas, elaborar un plan de alimentación adecuado y unos cuidados básicos del cuerpo y mente.

      Aprender, también, más a fondo conceptos fundamentales hasta ahora desconocidos, que son de gran utilidad a la hora de cuidar de nuestra familia y de nosotros mismos (¡¡si si en el ayurveda las mamás somos importantes!!).


     Las rutinas básicas y más importantes son:



- Mañana, es decir, desde que nos levantamos hasta que llegamos al cole, trabajo, etc. Incluye el desayuno y aseo matutino.

- Mediodía, incluye comida.

- Tarde-noche, hasta que nos vamos a dormir.

- Y la del sueño.

*También existen variantes según la estación del año, nivel de actividad, profesión, edad, dosha, etc.

      Es bien sabido que para bebés y niños una buena rutina es muy positiva, les transmite seguridad y equilibrio. Saber lo que va a pasar es muy beneficioso para ellos, y les ayuda a desarrollar muchos de los aprendizajes importantes. Así que adoptar unas rutinas correctas es tremendamente importante.
Para los padres ayuda también al correcto funcionamiento de la vida familiar, a la estabilidad y a reducir el nivel de estrés, uno de los objetivos del ayurveda, ya que el estrés es un potente creador de desequilibrio, lo que lleva a la larga a la enfermedad.



        El Ayurveda se basa también en una correcta alimentación. Es una parte muy muy importante, ya que con el alimento nutrimos el cuerpo y nuestras energías, al fin esto es, el alma. Cuando empiezas a adaptar la alimentación adoptando los preceptos ayurvédicos te das cuenta de lo diferentes que son de lo que estamos acostumbrados, pero lo fácil que es integrarlo con nuestros productos y conductas. Puedes hacerlo a tu ritmo, poco a poco, a tu medida y gusto, y vas  notando enseguida los cambios y beneficios.


        Adoptar un tipo de vida más natural. Poco a poco vamos derivando hacia un estilo más natural, más profundo y holístico. Empezamos a preferir productos frescos y naturales, no procesados, curar con plantas y especias, nutrir con aceites, relajar la mente, y miles de detalles más que saboreamos lentamente. Nuestro bienestar aumenta, nuestro estrés se reduce, la pequeña-gran felicidad diaria in crescendo... Insisto en que lo tremendamente bueno de esta way of life es que con unas nociones nos creamos a nuestra medida lo que nos beneficia. No hay que seguir a rajatabla ningún estricto método. ¡¡Eso generaría estrés!!



¡¡¡Y ahora no perdáis detalle que empezamos a concretar!!!