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martes, 9 de julio de 2013

Días playeros




Para estos días calurosos en los que nos gusta tanto ir a la playa os dejo algunos consejitos para los peques, ¡aunque son aplicables a toda la familia, claro!



Bañadores: para los más peques lo mejor es ir sin bañador ni pañal, personalmente nunca he usado los pañales para la playa (creo además que son impermeables por fuera ¡y por dentro! ¡¡ojo!!). Es mucho mejor que sus genitales respiren, se mojen, les dé el sol, etc. Si les ponemos bañadores o pañales, con el calor, corremos el riesgo de que se les irriten sus partecitas, les salgan ronchas, escoceduras, etc. Así que ¡al natural se ha dicho!

Ya se sabe que con estos calores hay que hidratarse mucho, y a los peques aún más. Pero hay que evitar, o es mejor evitar, la tentación de refrescos industriales, gaseados o no, zumos prefabricados y bebidas envasadas similares. Hay que evitar a toda costa que se acostumbren a beber este tipo de cosas, llevan una tremenda cantidad de azúcar, colorantes-conservantes, E-varios, no tienen nada de prana, son rajásicos y la fruta proviene de polvos de vete-a-saber-qué....
Como alternativas saludables tenemos el agua (¡obviamente!), pero también podemos optar por zumos hechos en casa con licuadora o batidos con, por ejemplo,  la Thermomix o con la batidora que les chiflan y les alimentan, aportan vitaminas, tienen prana y son sátvicos.
 La clásica limonada de toda la vida (agua y limón) a la que podemos añadir panela (azúcar sin refinar que sí aporta nutrientes y vitaminas) para endulzar, unas hojitas de menta o hierbabuena para darles un toque fresco.
Tenemos también los lassi y las infusiones frías.
El té helado o frío es mejor evitar dárselo a los peques ya que la teína es bastante excitante.
Como tentempiés fresquitos tenemos la fruta, a nosotras nos encanta tomar fruta en la playa, por ejemplo melocotones, peladillos o nectarinas, cerezas, melón, sandía, etc, toda la que sea jugosa, tomada al borde del mar tiene un sabor especial. Recordad que la fruta no se debe mezclar con otros tipos de comida, y el melón con nada más, nisiquiera con otras frutas. Yo suelo meter la fruta el día anterior por la noche en la nevera y así en la playa no se calienta demasiado y está fresquita. Para media mañana o media tarde. ¡Si les acostumbráis preferirán la rica fruta antes que cualquier helado o similar! Claro que de vez en cuando pueden tomar un helado, ¡faltaría más! pero como costumbre la fruta es muchísimo mejor.
Si les entra el ataque de hambre un poco antes de comer o les apetece picar algo, podemos hacer lo mismo con verdura cruda fresquita, a mi niña le encanta el pepino pelado y cortado a rodajas, el tomate, la zanahoria pelada y lavada (se la come cual conejito), etc. O un rico gazpacho bebido. Mi peque cada día cuando ve que me voy a la cocina a preparar la comida viene directa a reclamar su zanahoria diaria. Un día me vió comer una y ¡voilà! le encantó y ya no la perdona.
También podemos hacer polos caseros, ¡¡¡les encantará tomarse un helado hecho por ellos mismos!!! Además nosotras encantadas porque sabemos que están hechos con zumo natural.
Para la merienda podemos preparar también batidos de yogur natural, ¡¡fresquito está buenísimo!!

En la sección de recetas tenéis (estoy acabándolas, en breve estarán colgadas) cómo preparar el gazpacho, el lassi, el batido de yogur y los polos, y varias combinaciones de zumos y batidos para hacer en casa. ¡Fácil, riquísimo, sanísimo y divertido!!

Si decidís comer en la playa os recomiendo ensaladas fresquitas: de arroz, de quinoa, la clásica de pasta, o simplemente de verdura fresca, aunque incluir un cereal les aporta energía para recargar las pilas, que ya sabemos que en la playa no paran y ¡hay que reponer fuerzas!

 Incluiré también una receta que hice el otro día y nos encantó: sopa fría de pepino. Mmmmm.
A las ensaladas yo les suelo añadir también frutos secos: pipas, nueces, almendras, etc. También les podemos añadir lentejas rojas hervidas, unas pocas.
Una idea que tuvo mucho éxito el otro día fue hacer unos chapatis y rellenarlos de verduras frescas y enrollarlos.

Si vamos a comer a la playa es mejor evitar la cebolla (en las ensaladas), por que se estropea muy fácilmente y con el calor mucho más. La proteína, carne pescado etc., mejor no comerla en la playa ya que la digestión es especialmente pesada y lenta, y con tanto calor nuestro cuerpo estará sobrecargado. Estaremos mucho más livianos, activos y de buen humor si tomamos únicamente productos vegetales ligeros y cereales. Probadlo y veréis como no os entra ese sopor terrible después de comer. De hecho es mejor ir comiendo cosas ligeras cada hora y media o dos que hacer una comilona y quedarnos out toda la tarde. Si nuestros peques son de los que ya no cuela intentar que hagan la siesta en la playa lo agradeceréis porque no os sentiréis tan pesados cuando les entren las ganas de hacer miles de castillos con fortaleza, foso, dragones y cocodrilos a la hora de la siesta. ;)


¡¡¡A disfrutar de la playita!!!